Friedrich Rückert
Friedrich Rückert
 
En noviembre del pasado año se publicaba la primera parte de este artículo dedicado a Friedrich Rückert, poeta alemán de la primera mitad del siglo XIX. Sin tener desde el punto de vista literario la importancia de Goethe o Heine, le debemos como a estos dos grandes poetas algunos de los mejores lieder del repertorio.

En la primera parte del artículo hablábamos de su poemario Ostliche Rosen, de 1822, y de los lieder compuestos a partir de esta obra, entre ellos varias obras maestras de Schubert. Su segunda obra importante desde el punto de vista liederístico (y aquí enlazamos ya con el final del artículo anterior) es Liebesfrühling, escrita en los años siguientes a su compromiso en 1821 con Luise Wiethaus-Fischer. Rückert publicó este poemario en 1834, en el primer volumen de sus obras completas; más tarde, en 1844, volvió a publicarlo, esta vez en un volumen independiente con ilustraciones de Edmund Brüning (alguna de las cuales podemos ver en este artículo). Liebesfrühling estaba dividido en cinco colecciones (cinco "Strauß", literalmente "ramos" o "guirnaldas") mientras que la edición póstuma de las obras completas incluía una sexta colección. Como hicimos en la primera parte del artículo, no situaremos las canciones en las colecciones sino que nos referiremos a Liebesfrühling en general.
 
Los lieder a partir de Liebesfrühling
 
Si decíamos que Ostliche Rosen estaba asociado fundamentalmente a Schubert, Liebesfrühling es el libro de Schumann, que compuso más de veinte lieder a partir de este poemario. Los cuatro primeros los encontramos en Myrthen, Op. 25, un ciclo de veintiséis canciones a partir de poemas de diversos poetas que Schumann ofreció como regalo a Clara el día de su boda, el 12 de septembre de 1840 (de ahí su nombre, las flores de mirto eran a mediados del siglo XIX y siguen siéndolo hoy adornos tradicionales de las novias). Estos cuatro lieder a partir de poemas de Rückert son el primero y el último, Widmung y Zum Schluss, y los no. 11 y 12, Lied der Braut I y II. Las dos últimas, las Canciones de la novia, son encantadoras; en ellas la novia asegura a su madre que su amor por su futuro esposo no cambiará lo que siente por ella. Seguramente podemos interpretarlo en el contexto de la pésima relación entre Clara y su padre, que se había opuesto a ese matrimonio, mientras que su madre (los señores Wieck estaban separados) no se había manifestado, al menos en público y ante el juez, en contra de ese matrimonio. Zum Schluss, una hermosa canción, acaba el ciclo haciendo votos para que esa imperfecta corona, su regalo, se convierta en una corona perfecta cuando se encuentren ante el Creador. Sin duda la más conocida de las cuatro canciones, una de las más conocidas de Schumann, de hecho, es Widmung. El espíritu del poema es similar al de Du bist die Ruh, de Schubert, una sentida declaración de amor (precisamente en Widmung encontramos de nuevo ese mismo verso, Du bist die Ruh) pero mientras el lied de Schubert es contemplativo e íntimo como una oración el de Schumann es expansivo, irresistiblemente feliz.
 
Friedrich Rückert
Ilustración de Edmund Brüning para Liebesfrühling
 
Entre el 4 y el 11 de enero de 1841, Robert Schumann volvió a Liebesfrühling. Llevaba unos meses pidiendo a Clara que escribiera algún lied y finalmente Clara lo había hecho, le había regalado tres por Navidad, tras advertirle que eran sólo un torpe intento. Inmediatamente después de ese regalo Robert escribió nueve lieder a partir de los poemas de Rückert e insistió a Clara para que ella añadiera algunos, cosa que ella hizo en junio, escribiendo cuatro canciones. Las nueve canciones de Robert y tres de las de Clara se publicaron conjuntamente con el título Zwölf Gedichte aus Friedrich Rückerts Liebesfrühling en otoño de aquel año y figuran como op. 37 en el catálogo de Robert y op. 12 en el de Clara.

El matrimonio Schumann envió un ejemplar de su ciclo a Friedrich Rückert, quien se lo agradeció con un poema del que reproducimos unos versos:
Meine Lieder singt ihr wieder
Mein Empfinden
Klingt ihr wieder,
Mein Gefühl
Beschwingt ihr wieder,
Meinen Frühling
Bringt ihr wieder,
Mich, wie schön,
Verjüngt ihr wieder.
 
(Mis canciones cantáis de nuevo / hacéis que suenen mis sensaciones de nuevo /dais vida a mis sentimientos de nuevo/ traéis mi primavera de nuevo/ a mi, qué hermoso, me hacéis joven de nuevo.)

Las nueve canciones de Robert (entre las cuales tres duos) no se cuentan entre las mejores de su producción, aunque es cierto que el listón está muy alto, quizá en este caso merezca la pena que nos detengamos en dos de las tres canciones de Clara; la no. 11, Warum willst du andre Frage, una canción que habla de sospechas e infidelidades, probablemente la más bonita del ciclo y la más conocida tanto del ciclo como de las escritas por Clara, y la no. 2, Liebst du um Schönheit, un título familiar para cualquier aficionado al lied aunque en la versión de Mahler. La canción de Clara Schumann que se descartó para este ciclo es Die gute Nacht, die ich dir sage; la compositora aún escribió, dos años más tarde, otra canción a partir de Liebesfrühling, Ich hab'in deinem Auge.

De Robert Schumann encontramos todavía algunas canciones aisladas con poemas de Liebesfrühling publicadas en diferentes cuadernos, pero este poemario reaparece con todo el protagonismo en Minnespiel, op. 101, ciclo compuesto en junio de 1849. Ya hablamos de este ciclo en el artículo Los otros lieder de Schumann, dedicado a los lieder compuestos entre 1849 y 1853, pero se hace inevitable volver a él en un artículo dedicado a Rückert, sobre todo porque aquí sí encontramos al menos un lied que aspira a figurar entre las obras maestras de Schumann. Minnespiel es un ciclo para cuatro voces que se reparten entre solos, duos y cuartetos, en el que Schumann recupera dos de los poemas que ya utilizó en el op. 37, Schön ist das Fest des Lenzes y So wahr die Sonne scheinet, los dos cuartetos del ciclo (este último poema fue utilizado también por Hugo Wolf en uno de sus escasos acercamientos a Rückert). Minnespiel es uno de esos ciclos que no hay que perderse; destacamos una hermosa canción (¿muestra quizá Schumann su agradecimiento a Clara?), O Freund, mein Schmerz, mein Schutz, no 6, obsesiva y casi inquietante en su repetición, y la obra aspirante a maestra (o, directamente, obra maestra) a la que nos referíamos, Mein schöner Stern, no. 4, una exigente canción escrita para tenor con una de las más hermosas melodías de Schumann.

Richard Strauss también se detuvo en Liebesfrühling, a este libro pertenecen los poemas de cuatro de los cinco lieder de Fünf Gedichte von Friedrich Rückert, op. 46, compuesto en 1900. No está este ciclo entre lo más logrado de Strauss, más bien parece que el efecto benéfico que la poesía de Rückert ejerció sobre otros compositores no funcionó con él, pero merece la pena detenerse en dos de las canciones, las juguetonas Ein Obdach gegen Sturm und Regen y Die sieben Siegel (la canción que pertenece a otro poemario, Amaryllis, incluído en los Jugendlieder, de los que hablaremos más adelante).
 
Ilustración de Edmund Brüning para Liebesfrühling
Ilustración de Edmund Brüning para Liebesfrühling
 
Acabamos este repaso a Liebesfrühling con dos de las canciones más célebres que se han compuesto a partir de sus poemas. Se trata de Liebst du um Schönheit y Ich bin der Welt abhanden gekommen, ambas incluídas en los Fünf Lieder nach Texten von Friedrich Rückert de Gustav Mahler, la obra que popularizó el nombre de nuestro poeta.

En marzo de 1901, Gustav Mahler se estaba recuperando de un grave problema de salud que había tenido poco antes. Durante esas semanas de reposo seleccionó unos cuantos poemas de Friedrich Rückert que se acabarían convirtiendo en sus únicos lieder no inspirados en Des Knaben Wunderhorn. En verano de ese mismo año compuso cuatro de sus cinco Rückert Lieder y en 1905 los orquestó; el verano siguiente compuso el último, precisamente Liebst du um Schönheit, del cual no hizo versión orquestal (la que conocemos, editada en 1910, corresponde a Max Puttmann).

Liebst du um Schönheit e Ich bin der Welt abhanden gekommen son dos canciones prácticamente opuestas; la primera es una miniatura hermosísima, una íntima y emocionada declaración de amor que Gustav regaló a Alma, con la que se acaba de casar (y a la que no conocía cuando eligió el poema); por eso nunca la orquestó y tardó en publicarla, era algo privado ("ein Privatissimum an Dich"). La segunda es una gran canción en todos los sentidos, una obra maestra, En el poema de Rückert encontramos uno de los temas habituales del Romanticismo, la fusión con la naturaleza, el alejamiento del mundo. Mahler se sintió identificado con la voz poética, necesitaba ese retiro, vivir en su amor y su canción. Y así escribió uno de los mejores lieder jamás escritos.

Los lieder a partir de Jugendlieder

Friedrich Rückert publicó sus seis volúmenes con sus poesías completas, Gesammelte Gedichte, entre 1834 y 1838. Entre los poemarios que incluye están Jugendlieder, sus poemas de juventud, escritos con anterioridad a Östliche Rosen, y Pantheon, publicado en 1843. Nos detenemos brevemente en ellos porque inspiraron otras dos obras maestras del lied.

Por una parte tenemos, perteneciente a Jugendlieder, Gestillte Sehnsucht, op. 91, la primera de las dos canciones escritas por Johannes Brahms para contralto, viola y piano en 1884. De nuevo encontramos uno de los temas recurrentes del Romanticismo, en este caso el Sehnsucht, esa desazón por los deseos insatisfechos. El poema describe un atardecer, ese momento en el que los pájaros y la brisa se van calmando e invitan al reposo, pero el poeta está demasiado inquieto para encontrar este reposo como no sea en la muerte. Es admirable el diálogo que establece Brahms entre la voz, la viola y el piano, con la viola cantando junto a la voz en la primera y tercera estrofa y acompañando junto al piano en la segunda.

También pertenecen a los Jugendlieder, además de Die sieben Siegel de Strauss mencionado anteriormente, la mayoría de los lieder de Rückert Gedichte, zwei Liederkreise, op. 62 de Carl Loewe (el resto pertenecen a Liebesfrühling y Pantheon); de este ciclo destacamos uno de los más célebres de este compositor, Süßes Begräbnis, que narra, como indica el título, el dulce entierro de una pastora.

Los lieder a partir de Pantheon

Pantheon nos interesa especialmente porque a este poemario pertenece Um Mitternacht, otro de los Rückert Lieder de Mahler, impresionante descripción del miedo a la muerte en la soledad de la noche. Aunque este ciclo se interpreta mucho más en su versión orquestal que en la versión original con acompañamiento de piano, vale la pena detenerse en esta primera versión especialmente en el caso de Um Mitternacht; la soledad del poeta se hace más evidente con el descarnado acompañamiento que parece incapaz de ayudar a la voz.
 
Alma Mahler con sus hijas Maria y Anna Mahler
Alma Mahler con sus hijas Maria y Anna Mahler
 
De este libro destacamos también un poema, Die Blume der Ergebung, que nos permite comparar las aproximaciones a los mismos versos de dos compositores: Schumann y Loewe. En el caso de Schumann, se trata del espléndido op. 83 no.2, probablemente compuesto ya en su última etapa; Loewe también hace una bonita versión (incluída en el op. 62 mencionado anteriormente).

Los lieder a partir de Haus und Jahr

En 1868, dos años después de la muerte de Friedrich Rückert, su hijo Heinrich publicó una nueva edición de las poesías completas, esta vez en doce volúmenes. Esta edición incluía poemas que su padre no había incluído en la suya a pesar de ya estar escritos en la época de su publicación. Es el caso de Haus un Jahr, una colección de poemas escritos en 1832. De esta colección nos interesan sobre todo los dos poemas que nos faltan para completar los cinco Rückert Lieder de Mahler, el delicado Ich atmet' einen linden Duft, la imagen de una olorosa rama de tilo en flor como símbolo del amor, y la deliciosa Blicke mir nicht in die Lieder; al parecer Mahler realmente no soportaba que nadie intentara ver sus canciones antes de que estuvieran acabadas y encontró en estos versos de Rückert la manera más oportuna de decirlo.

Merece la pena mencionar una canción más de este poemario, Haus und Jahr; la segunda de las dos únicas canciones con poemas de Rückert que escribió Johannes Brahms; se trata de Mit vierzig Jahren, una reflexión sobre la madurez alcanzada al cumplir los cuarenta años, compuesta por Brahms en 1884.

Los lieder a partir de Kindertodtenlieder

Friedrich Rückert y su prometida Luise Wiethaus-Fischer se casaron el 26 de diciembre de 1821. En febrero de 1823 nació su primogénito, Heinrich; en 1833 el matrimonio Rückert había tenido siete hijos de los cuales sólo uno había fallecido: el benjamín, a los tres días de nacer. La tasa de mortalidad infantil a mediados del siglo XIX era altísima y la familia podía considerarse afortunada al haber perdido sólo un hijo. Pero al final de ese año las cosas cambiaron: el 31 de diciembre murió de escarlatina Luise, la única niña, a los tres años; dos semanas después le seguía, a los cuatro, el pequeño Ernst. Durante los seis meses siguientes Rückert escribió los Kindertodtenlieder, una colección de 428 poemas dedicados a sus pequeños. El poeta no tenía intención de publicarlos, eran sólo una forma de expresar su dolor; fue su viuda Luise quien los publicó en 1872, en un volumen dividido en cuatro partes: Lied und Leid (Canción y pena), Krankheit und Tod (Enfermedad y muerte), Winter und Frühling (Invierno y primavera) i Trost und Erhebung (Consuelo y elevación).
 
Ernst y Luise Rückert
Alma Mahler con sus hijas Maria y Anna Mahler
 
Gustav Mahler seleccionó los poemas a los que más tarde pondría música a la vez que seleccionaba los que utilizó en los Rückert Lieder, en 1901. Dos de ellos (Nun seh'ich wohl, warum so dunkle Flammen y Wenn dein Mütterlein) pertenecen a Krankheit und Tod; las tres restantes a Trost und Erhebung. Ese mismo verano compuso los tres primeros Kindertotenlieder, los dos restantes los escribió en 1904; las versiones para voz y piano y para voz y orquesta se publicaron simultáneamene en 1905. No se sabe a ciencia cuáles compuso primero, hay diversas teorías; tampoco se sabe con exactitud qué impulsó a Mahler a elegir y escribir esos poemas. Se suele relacionar con su infancia, la muerte no tuvo piedad con la familia Mahler y Gustav el segundo de catorce hijos, vio como morían en su primera infancia seis de sus hermanos, uno en su adolescencia y dos en su primera juventud. La muerte y los pequeños ataúdes le eran muy familiares. Por desgracia, todavía habría un pequeño ataúd más en su vida, el de su hija mayor, Maria, muerta en 1907 a los cinco años. Es difícil destacar alguna de las cinco canciones sobre el resto, todas ellas muestran un reflejo diferente del mismo dolor.

Nuestro recorrido por las canciones con poemas de Friedrich Rückert llega hasta aquí; no ha sido exhaustivo pero esperamos que haya servido como homenaje a este poeta no demasiado bien valorado. Tras la muerte de Luise y Ernst, Rückert aún tuvo tres hijos más; los tres, junto con los cuatro mayores, le sobrevivieron. En 1826, el poeta y recordemos, reconocido orientalista, fue nombrado catedrático de lenguas orientales en la Universidad de Erlangen, cargo que dejó en 1841 para ocupar la misma cátedra en la Universidad de Berlín. En 1848 dimitió y se retiró a su casa en Neuses, cerca de Coburg, para dedicarse exclusivamente al estudio; allí murió en 1866.

Audiciones

Acabamos el artículo sobre Friedrich Rückert sugiriendo la audición de algunos de los lieder que hemos mencionado, ordenados según el libro de poemas al que pertenecen:
 
Liebesfrühling
  • Myrten, no. 1 Widmung (R. Schumann). Intérpretes: Thomas Quasthoff acompañado por Justus Zeyen.
  • Myrten, no. 26, Zum Schluss (R. Schumann). Intépretes: Peter Anders y Hubert Giesen.
  • Zwölf Gedichte aus Friedrich Rückerts Liebesfrühling, no. 3 Warum willst du andre Frage (C. Schumann). Intérpretes: Anne Sophie von Otter y Hélène Grimaud.
  • Zwölf Gedichte aus Friedrich Rückerts Liebesfrühling, no. 4 Liebst du um Schönheit (C. Schumann). Siendo tan célebre la versión de Mahler, hemos optado por la de Clara Schumann. Intérpretes: Juliane Banse y Helmut Deutsch.
  • Minnespiel, Mein schöner Stern (R. Schumann). En el artículo "Los otros lieder de Schumann" incluímos ya este lied interpretado por un tenor; para esta ocasión hemos elegido una preciosa versión de barítono, la de Dietrich Fischer-Dieskau y Jörg Demus.
  • Rückert Lieder, no. 4 Ich bin der Welt abhanden gekommen (G. Mahler), en una versión de referencia, la de Kathleen Ferrier y Bruno Walter dirigiendo la Orquesta Filarmónica de Viena.
Jugendlieder
  • Gestillte Sehnsucht, op. 91, no. 1 (J. Brahms). Intérpretes: Janet Baker, André Prévin (piano) y Cecil Aronowitz (viola).
  • Rückert Gedichte, zwei Liederkreise, op. 62, no. 4 Süßes Begräbnis (C. Loewe). Intérpretes: Henk Neven y Hans Eijsackers.
Pantheon
  • Rückert Lieder, no. 5 Um Mitternacht (G. Mahler). Intérpretes: Christianne Stotijn y Julius Drake.
  • Die Blume der Ergebung (R. Schumann). Intérpretes: Edith Mathis y Christoph Eschenbach.
Haus und Jahr
  • Rückert Lieder, no. 3 Blicke mir nicht in die Lieder (G. Mahler). Intérpretes: Hermann Prey y Michael Krist.
  • Mit vierzig Jahren (J. Brahms). Intérpretes: Hans Hotter y Gerald Moore.
Kindertodtenlieder
  • Kindertotenlieder, no. 1 Nun will die Sonn' so hell aufgehn (G. Mahler). Intérpretes: Christa Ludwig y la Orquesta Filarmónica de Berlín (Herbert von Karajan)
  • Kindertotenlieder, no. 5 In diesem Wetter (G. Mahler). Intépretes: Thomas Hampson y la Orquesta Filarmónica de Viena (Leonard Bernstein)
 

 
Artículo publicado en Codalario Premium (febrero 2015)
 
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